No es malo el futbol, ni la religión, ni las armas

No es malo el futbol, ni la religión, ni las armas

Hoy en día estamos viendo como un relativismo moral esta contaminando los medios y las redes sociales, en donde si a uno no le gusta algo, entonces es malo, solo por el hecho de que no les guste, aunque la evidencia real señale que no hay nada de malo en ello. Una actitud bastante boba, a propósito por intentar negar la realidad por ignorancia o por caprichos particulares y muy personales.

Vamos a ejemplificar esto. El futbol soccer es el “emperador de los deportes” a nivel mundial, es el único deporte que mueve más masas de personas con tal de ver un encuentro de dos equipos en algún estadio. Ni el béisbol, ni el box, ni la lucha libre o el futbol americano llegan a mover tantas personas con tal de ver un partido. Sin embargo aquí hay un gran pero, las administraciones de los mismos estadios de futbol, que en lugar de ser administrados como nobles recintos deportivos que deberían de exaltar los valores humanos, son administrados como si fueran enormes cantinas, dedicados al vicio.

Y si a eso le agregamos los fanáticos de los equipos de futbol, la cosa se pone mucho peor, pues son los que siempre le buscarán pleito a los seguidores del equipo contrario con tal de desatar su furia contra sus “rivales”. Así como había campañas de “yo amo al futbol”, también surgió la campaña de “yo odio el futbol” por este tipo de conductas antideportivas e irracionales por parte de los fanáticos de los equipos de futbol.

Pero el futbol no es lo malo, de hecho no tiene nada de malo por si mismo, es un deporte sano con todas sus virtudes, lo malo son los fanáticos irracionales que quieren eludir por un momento sus vidas que por algunos problemas, que van de lo emocional hasta lo económico, y gracias a la distracción del futbol buscar olvidar su “miserable existencia” por un momento, como si se tratase de una droga estupefaciente y narcotizante.

Entonces el futbol no es el malo, son los fanáticos los que son los malos, y los mercaderes del futbol que convierten a los estadios en viles cantinas, que en lugar de enaltecer los valores humanos, solo les vender cerveza para embrutecerles un poco más. Como vemos, el fanático tiene a un individuo ajeno que le manipula y encamina, así es esto. El problema no es el futbol, son los fanáticos y quienes los encaminan a serlo.

Ahora veamos a la religión, muchos opinólogos de redes sociales, neófitos en el manejo y análisis de la información al ver atentados como los ocurridos en Manchester, Inglaterra, y los todos los anteriores ataques terroristas realizados por grupos pseudo-religiosos tienen la idea de que “El problema es negar que la religión es el problema”; sin embargo no miran que son grupos radicales fundamentalistas que tienen la falsa idea de que quien no tenga sus mismas ideas religiosas, es un pagano hereje e infiel. Igual que ellos que ven a la religión como si fuera lo malo.

Es aquí cuando vemos “argumentos” completamente erróneos que intentan verse “inteligentes” como los que dicen que “Es frustrante observar estos atentados terroristas, sin que nadie hable de la influencia de la religión en ellos”; pero si lo analizamos de forma lógica y razonable, el problema no es la religión, son los fanáticos de conducta ilógica e irracional, utilizados por oscuros líderes para cometer atrocidades en nombre de ideas corrompidas y manipuladas.

No lo podemos negar, hay varios grupos y sectas religiosas que enseñan a sus fieles que los no son de su círculo son “paganos”, al igual que algunos “ateos” promueven el odio a lo religioso, pero solo es por adoctrinamiento de esos líderes quienes por intereses netamente humanos y terrenales promueven sus ideas manipulando a su antojo doctrinas morales en sus agrupaciones. La moral también es manipulable según las costumbres e ideas de los grupos donde se desarrolla. Ahí la importancia de validar que tan razonable y lógica son ciertas ideas y prácticas. De hecho, hoy en día, muchos fieles religiosos no cumplen ciertas costumbres doctrinales porque las ven obsoletas y ajenas a la realidad, pero no por ello siguen cumpliendo los preceptos básicos de sus religiones. Es ahí donde se aplican la ética por encima de las ideas religiosas. Que unos pocos no lo hagan, no quiere decir que todos lo vayan a hacer.

El problema son los individuos de mente pequeña y nublada que todo lo quieren ver con su mismo lente de fanatismo y odio a lo que es distinto, que no comprenden ni dominan. Ellos son el problema, no la religión en sí. La religión es una entidad sin vida ni voluntad propia, solo son un conjunto de ideas que puede ser utilizada igualmente para promover actos nobles como actos de maldad. Todo depende de quien la utilice y como la utilice. Esta demostrado, la religión no es mala, los malos son los fanáticos. ¿Qué parte de “está demostrado” no está clara? Una Biblia o un Corán no son más que simples libros, todo depende como los uses, al igual que el Manifiesto Comunista y El Capital de Marx y Engels. Pues si nos vamos por números de víctimas mortales, las guerras por políticas “ateas” (comunistas y socialistas) hay causado muchas más muertes que las guerras religiosas.

Es igual que las armas, las armas tienen una función básica, disparar a un objetivo e impactarlo, ya sea para destruirlo o matarlo, pero por si mismas no son malas, no pueden hacer nada, son objetos inanimados, sin vida ni voluntad, al igual que la religión y el futbol. Incluso muchas armas tienen cierta estética que hasta sirven para adornar recintos y salones. Las personas pueden usar las armas para cazar y traer alimento a sus hogares, como actividad deportiva al practicar el tiro a siluetas o para defensa de su vida y casa.

Pero también pueden ser utilizadas para cometer delitos y horrendos crímenes contra personas inocentes, es por ello que no toda persona debe tener acceso a las armas, especialmente aquellas que por su bajo nivel intelectual, falta de ética o pensamiento irracional pueda cometer con ellas actos que puedan dañar a la comunidad. Sobre todo si son fanáticos de alguna cosa. El problema de los psicópatas en Estados Unidos, y de los sociópatas en México, son una prueba del daño que pueden hacer las armas en manos equivocadas.

En pocas palabras el futbol, ni religión, ni las armas son malos, son cosas inertes, sin voluntad ni vida propia, que pueden ser utilizadas tanto para cometer actos buenos como actos malos, todo depende de los individuos quienes las utilicen para sus metas personales, por si mismas son inofensivas, no hacen nada, esta demostrado que es ilógico pensar que son malos, pues una piedra no es mala a menos que tú la utilices para romper algo o golpear a alguien, entonces el malo eres tú.

El futbol, la religión y las armas son como esa piedra. Ahí de los dejo de tarea.  

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